El Cupo Fundador cerró sin ningún cupo firmado
Lo publicamos porque lo prometimos. Ofrecimos el montaje del sistema sin costo a los tres primeros negocios de Bogotá dispuestos a hacer público su caso: un consultorio, un restaurante y un salón. La convocatoria cerró el 31 de agosto de 2026 y ninguno de los tres se cerró.
Qué ofrecimos
El montaje completo del sistema, sin costo, a cambio de una sola cosa: el derecho a publicar el caso con su nombre y sus métricas. La mensualidad de operación corría desde el segundo mes, a precio de lista. No era trabajo regalado, era un intercambio.
Hubo conversaciones, y algunas siguen abiertas. Ninguna alcanza para llamar exitosa a la convocatoria, así que no la vamos a llamar así.
Lo que deja un cero, si uno lo lee
Regalamos lo que no era el obstáculo.
La barrera de un negocio para adoptar un sistema como este no es el precio del montaje. Es no saber quién lo va a estar operando el martes a las nueve de la mañana, ni qué pasa el día que algo falle, ni cómo se ve que está funcionando. Quitar el precio no responde ninguna de esas preguntas.
Un negocio que ya desconfía de la promesa no compra más barato: compra cuando ve el resultado de otro, medido y con fecha.
Qué sigue
No otra convocatoria con descuento. Lo que sigue es medir y mostrar, mes a mes, los números de un sistema que ya lleva medio año operando en un salón real de Bogotá: cuántas citas entran, cuántas se cumplen, cuánto factura el negocio. Con el mes flojo incluido y con lo que todavía no sabemos medir declarado de frente.
Son las cifras de un cliente real, no un caso de éxito que escribimos nosotros. Por eso no quedan sueltas en Google: se abren con una cuenta, sin costo.
Medido, no prometido.